He recorrido caminos interiores cada vez más intricados y profundos y puedo decirlo. Hay que soltar el control y sólo esperar: lo nuevo tiene sus tiempos.
No mucho más.
Un poco de sol, como si fueran espigas al atardecer.
Fran y Romi en Canada dijo...
Es verdad eso de la sobrevaloracion de nuestros titulos, es muy cierto, es comun presentarse y decir tu profesion, pero no es como decis por agrandarse sino es un modismo algo por lo cual estas orgulloso.
Se que en Canada es diferente, pero son costumbres en Japon tambien te presentas y en tu nombre pones el nombre de la empresa que trabajas. (eso lo recuerdo de cuando tomaba mis clases de Japones).
Es verdad que todo esto dice mucho de la sociedad que estas inmerso.
Saludos,
Fran
Hola, Fran!!
Te agradezco tu comentario porque me permite ampliar... tal vez en la redacción del post no quede claro:
Me parece que en Argentina pasamos de una gran valoración del esfuerzo y la preparación... a una actitud de "es lo menos que podés hacer" (o sea, como si te dijeran, "ese título que obtuviste no vale nada de nada, es solo la llave para que te dejen entrar a los lugares donde te vas a formar en serio". Hemos pasado desde allí al otro extremo de buscar la solución rápida y fácil, porque total, todo es efímero y lo que consigas no vale la pena dedicarle mucho.
Para darte un ejemplo de esto: yo estuve entre 1993 al 2002 formando profesionales en una técnica de trabajo grupal (psicodrama y técnicas expresivas). En un principio dábamos una formación de tres años durante los cuales los alumnos se entrenaban una vez por semana durante 3 horas y el último año, tenían pasantías en hospitales o empresas y hacían una practica supervisada, algo que yo considero una formación importante y bien hecha. El último tiempo, quizá porque la excelencia en la experiencia y las competencias de las personas no era valorada, quizá porque la cantidad de empleos disponibles se redujo y porque muchos de los empleos que se obtenían se basaban más en los contactos personales que en la excelencia de la formación recibida y la experiencia, tal vez por eso cada vez menos personas podían “darse el lujo” de sostener una formación de post-grado de 3 años. Luego… empezó a pasar cada vez más seguido que la gente buscara cursos cortos, donde se prometiera una salida “rápida”, aunque lo que se prometiera no fuera cierto. Y luego… he llegado a tener la experiencia de escuchar un alumno que me pidió “qué tenés este año para ofrecerme, que me pueda dar chapa rápida” (sic). **
En períodos donde el trabajo escasea, la valoración de la formación de las personas se rebaja a su mínima expresión. Me voy a remontar a la prehistoria de mi búsqueda laboral en oficinas, cuando yo tenía 18 años (y no voy a decir en qué año fue… que total, con las repetidas crisis de la Argentina, la antigüedad de mi partida de nacimiento puede quedar bien a cubierto), donde una entrevistadora (no muy sagaz, por cierto) me preguntó si sabía técnicas de escritura veloz. Todo esto para un trabajito de secretaria “junior” donde el salario sería “infimo”. Cuando lo repregunté para qué pedían eso, si se usaban con tanto éxito los grabadores y mejor aún, si una buena secretaria también tenía que tener “redacción propia”, siendo capaz de redactar las cartas mientras su jefe le dijera: escríbale a Fulano y dígale que el pedido lo va a tener el jueves y que se conecte con Mengano a tiempo para combinar el embarque”. Y la señora me contestó: Y bueno, ya que estamos… para que tenga todo”. ¡Una belleza!
Tengo una amiga y colega que dirige una institución donde se trabaja con técnicas activas y teatro de improvisación en la comunidad. Quienes integran la compañía son actores, músicos, bailarines, artistas plásticos, algunos realmente muy talentosos. Todos trabajan como voluntarios, pero no como los “benevoles” que hay aquí, donde la organización a quien brindan su trabajo voluntario se ocupa en general del transporte, de la comida y tienen otros beneficios diversos, además del prestigio que agrega al currículo la actividad voluntaria. En nuestros países, según como yo lo veo, la actividad voluntaria, especialmente en cuanto a profesiones se refiere, es vivida como con cierto “descrédito”. Una vez le pregunté a mi amiga cuál era la motivación para que gente talentosa se movilizara a trabajar durante tantas horas, con tanta pasión cuando hacerlo le suponía un esfuerzo extra no remunerado. Mi amiga me contestó: “La mayor parte de las veces lo que obtenemos en cada presentación en la comunidad, así, sin tener subsidios, solo con el aporte del público, nos alcanza para pagar el viático de algunos, ni siquiera de todos, solo de los más necesitados. En la compañía tenemos actores, bailarines, que son estudiantes… y que a veces caminan cuadras y cuadras por toda la ciudad para poder llegar… ¿Por qué siguen viniendo? Porque es su única posibilidad de formar currículum. Y eso es el motivo de por qué cuando un grupo funciona como mecanismo aceitado, muchos dejan de venir, porque necesitan trabajar en algo que les permita vivir, y entonces nunca podemos disfrutar de los beneficios de un grupo completo entrenado”.
Otra viñeta sobre la valoración: he oído con pesar que algunos compatriotas se quejan aquí de que haya que pagar por las obras de teatro o de música cuando en Buenos Aires, por ejemplo, “está lleno” de espectáculos gratis… “y hasta buenos, eh?”.
Pensemos en lo que estas frases dicen de la valoración de nuestros talentos en nuestro país…
Frases que no reparan en que la “gratuidad” de algunas cosas buenas tiene un precio altísimo: la pauperización de nuestros mejores profesionales, técnicos y artistas. El desperdicio sistemático de nuestro capital simbólico, un capital, como ha dicho Silvia Bleichmar, en su "Dolor país", que nos costó décadas construir, desde el orgulloso “M’hijo el dotor” de Florencio Sánchez,*** hasta nuestros días de “todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor”…Doloroso que siga teniendo tanta vigencia el Cambalache de Discépolo, no?
Me extendí demasiado. ¿Ustedes qué piensan de todo esto?
**Aclaración para los que no vivieron en Argentina: llamamos “chapa” en sentido figurado a los elementos que te permiten mostrar una formación, títulos o diplomas, por ejemplo, la chapa de bronce que ponían en la puerta los médicos, abogados, escribanos, veterinarios… etc. Por cuestiones de privacidad y otro tipo de razones, era muy raro ver que los psicólogos pusiéramos la chapa en la puerta.
*** En el nombre de la obra está oculto el link donde puedes descargar el libro de Florencio Sàncez, "M'hijo el dotor".
Te cuento por ejemplo el tema que vos nombraste de la valoracion de uno mismo puesta siempre a prueba en la Argentina....yo creia que yo habia aprendido a sostener mi autoestima a pesar de que en los medios de trabajo como lo que comentaste que viviste (realmente una verguenza!) siempre se trataba de menospreciar el trabajo aunque este sea bueno .....pero estando aqui me di cuenta que el tema del valor del concepto de valor y del menoscabo a lo que vale y no vale era mucho mas profundo que en las esferas laborales...estabamos rodeados de cosas que hacian a que todo y no solo nosotros sea subestimado....
detalle : el dinero....especificamente los centavos.. cuando una oferta salia 9,99 jamas reclamaste el 0,01 centavo me imagino y ningun comercio se le ocurrio dartelo ni preguntarte si lo querîas... y digamos que si la llamada en el locutorio salia 2, 23 jamas esos dos centavos te fueron devueltos, y si pones una moneda en el telefono publico de 50 centavos y hablas por 23 centavos jamas recibiste los 27 centavos de vuelta....y eso tiene su origen, creo yo, en la inflacion y el estar acostumbrado que el "valor" del dinero es tan relativo.... y eso puede traerte oledas de odio profundo contra el sistema y reclamas los centavos para despues tirarlos por ahi porque "no valen nada" o sentirte que estas mas alla de la misera realidad mundana capitalista y le"regalas" al sistema o al duenio del negocio esos centavos o ese TU dinero porque tu salud mental "vale " mas....o digamos como vulgarmente se dice "yo no me llamo dos centavos" es decir no sos amarreta, no sos pichulera,vales mas que toda la energia puesta en el reclamo justo de Tu dinero...
LLegada aca me encuentro que sin decir nada al pagar una cuenta con 63 centavos la cajera me devuelve el vuelto con centavos y lo primero que pienso es "Que exagerada"...a la segunda vez le digo "Pero por favor no hace falta" cosa que la cajera no puede entender a que hago alusion y me da todo MI dinero de vuelto....sucesivamente y por mucho tiempo descubri que me sorprendia esa precision en el retorno del dinero...
hasta que alguien me dijo: "aca cada centavo "vale" un centavo..." y ahi me dije Que gran verdad!!! cada cosa tiene SU VALOR y ese valor es tan importante por el hecho que es SU valor mas alla de lo que valga..me entendes? y a partir de ahi empecé a ver otras cosas que yo parecia despreocupada por el dinero cuando en realidad era un hecho cultural que me llevo a ser asi...por ejemplo...y en la misma linea de pensamiento poné el hecho que el banco ofrece plazos fijos a un interes del 0.6% y yo digo para eso no vale la pena.....habituada a los picos de la bicicleta financiera....y parezco una mogolica que no entiendo de negocios....me entendes?
y pasemolos a otro plano para no dejarlo en la anecdota de lo economico ..aca hay carteles de stop en casi todas las esquinas... en BS AS tambien.. pero cuantas veces vos paraste o alguien paro en esos carteles.. no"vale" nada lo que dice....
Aca es igual que un semaforo rojo..TODOS PARAN porque esa palabra "Vale" su significado....
si nosotros no parabamos no era que somos irrespetuosos, o que somos opositores al regimen, o que nos gusta el riesgo, o qeu somos inconcientes que no nos preocupa el projimo es nuestra historia de donde venimos donde si paras en un stop corres el riesgo que te choquen de atras o qeu te roben y por una cuestion de supervivencia del mas apto que hace que seas "ilegal" no es nuestra intencion pero terminas forzado por las circunstancias y terminas siendo ciego de tus propias "violaciones a la ley"
La propina ... vos dejarias en un Mc Donald propina?.. el trabajo de ese empleado es tan valioso como el mozo que te sirvio un cafe en una mesita....pero... lo haces? Valoras el trabajo de esa persona? o qeeudas impregnada con el tema del fast food, la multinacional yanqui y etc...
no solo "el sistema no valora el trabajo de cada uno en Argentina sino que nosotros mismos hemos perdido el sentido, el significado de la palabra "valor y del acto de "valorar"
Otro dia te contare sobre la optica sobre al salud mental y cual es la corriente psicologica... ese si que va a ser un mail largo...
EN fin, hasta aqui llego este mail.
espero tus comentarios.