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lunes, 1 de marzo de 2010

Después del desastre. Efectos psicológicos negativos en la comunidad

La tragedia en Chile / Las regiones más afectadas

En Talca, destruida, el sismo se sintió "como el fin del mundo"


Del Diario La Nación, de la fecha:

TALCA, Chile.- Por lo menos 83 personas murieron ayer en la ciudad de Talca por el terremoto, y la ciudad permanecía sin electricidad ni agua potable, mientras las réplicas del sismo continuaban sin cesar horas después del primer temblor.
"Fue como ver el fin del mundo", dijo Vicente Acuña, un comerciante de 76 años. "Sólo Dios nos puede ayudar", fue la frase con que una mujer en Talca trató de explicar la situación en que quedó la ciudad, después del terremoto de 8,8 grados en la escala de Richter que azotó ayer a Chile.



"Dentro de la magnitud del desastre se destaca como principal variable la severidad de estos sucesos que exceden la capacidad de afrontamiento de la comunidad afectada; así como la capacidad de ajuste y de recursos psicosociales y psicológicos de una comunidad, llegando a enfatizar la presencia de un estrés colectivo masivo (Kinston y Rosser, 1974) de las grandes catástrofes, como el desastre personal' en aquellas víctimas de severos traumas particulares (Raphael, 1986)."

Un desastre grande puede tener implicaciones, no tanto por las consecuencias emocionales en algunas de sus víctimas primarias, secundarias o sistema, sino por el efecto acumulativo negativo que tiene sobre el mismo sistema. Ya que, el efecto que un gran desastre tiene sobre varios de los sistemas sociales (por ejemplo: servicios de salud, bienestar social, acomodación de viviendas) puede aumentar el número de víctimas secundarias y exacerbar los problemas ya enfrentados por las víctimas primarias. Ya Baum (1987) hizo un resúmen de las carateristicas de los desastres teniendo en cuenta las variables citadas anteriormente. En la actualidad, es conveniente tener una visión holista y ecológica del medio ambiente que no entiende los desastres fuera de la actividad desarrollada por el hombre (deforestación, erosión del suelo, pruebas nucleares, modificación del trazado de lechos fluviales, emanaciones tóxicas, fugas radioactivas ...). El término desastre no se puede limitar a situaciones de catástrofes naturales que afectan sólamente a grandes grupos o comunidades, sino que refiriéndose a cualquier situación de crisis provocada tanto por razones naturales o climáticas (terremotos, tornados, ciclones, lluvias torrenciales, etc.) como por intervención directa o indirecta (negligencia u omisión) del hombre (escapes tóxicos, accidentes nucleares, incendios, accidentes aéreos, etc. ) tanto como que también puedan afectar a pequeñas comunidades, a unas pocas familias o incluso a individuos aislados.
Las respuestas durante la fase del impacto pueden afectar profundamente el tipo y la intensidad de las reacciones de estrés postraumático, concepto éste de plena actualidad (APA, 1989; Breslau, 1990; Rhapael, Lundin & Weisaeth, 1989;Weisaeth, 1989; 1991; 1992), constantemente revisado y reflejado en cantidad de estudios y congresos sobre el efecto de la tortura, de accidentes industriales, petrolíferos y nucleares (Malt & Weisaeth, 1989; Ersland, Weisaeth & Sund, 1989); sobre el cuerpo de bomberos (Hytten & Hasle, 1989), violaciones, (Dahl, 1989), e investigaciones sobre cómo se afrontan los estresores que afectan a una comunidad (Bachrach & Zautra, 1985). Todos estos estudios han contribuido a investigar la relación entre el apoyo social, el apoyo psicológico y los sucesos estresantes y la enfermedad dado que el apoyo social mantiene a la persona saludable en época de estrés (Cassell, 1976; Cobb, 1976). Para algunos investigadores el apoyo social es, técnicamente, un amortiguador o un bien general que sirve incluso para situaciones de bajo nivel de estrés. Sin embargo, el apoyo social no siempre es incondicionalmente positivo: quizá el individuo asume la pasividad, no quedando lugar para el ejercicio individual de control, sentimiento personal de compromiso y un propósito autónomo de reto, como Resistencia al Estrés. (Kobassa,1982) .
Estamos muy habituados a leer consejos y recomendaciones dirigidas a la población formada tanto como grupos y como por individuos, pero es necesario enfocar el después desde la intervención clínica y psicosocial en la comunidad y por la comunidad. 

Texto extraído del artículo:
DESPUÉS DE LOS DESASTRES...¿QUÉ?
Luis De Nicolás y Martínez
Representante del Grupo de Trabajo Intervención Psicológica en Desastres, Delegación de Euskadi, Colegio Oficial de Psicólogos. Miembro de la Asociación Europea de Estrés Postraumático.